El Shanklish es un queso árabe curado, que generalmente se recubre de za’atar. 

Za’atar es una mezcla de especias y hiervas aromáticas ancestral del Oriente Medio, clave en cocinas como la libanesa, palestina y siria, que combina hierbas secas (tomillo, orégano, mejorana) con zumaque (que le aporta un característico color rojizo y un toque ácido) y semillas de sésamo tostado. Esta mezcla, además de usarse con el shanklish, también se suele emplear para realzar panes (manakish), dips como el hummus, carnes y vegetales, ofreciendo un sabor herbáceo, fresco y ligeramente ácido.

En esta receta usaremos una versión del za’atar de aire mediterráneo, empleando productos como el tomate seco o los pistachos.

Región: Oriente Medio
Servicios: 4
Dificultad: Baja
Tiempo de preparación: 10 min.

Tiempo de macerado: 48 horas

Ingredientes

Para el shanklish

  • 1 kg de yogurt griego
  • 1 cdta. de sal

Para el za’atar

  • Pistachos
  • Tomates secos
  • Romero

Preparación

Añade una cucharadita de sal a un kilo de yogur griego.

Viértelo dentro de un trapo y exprime bien el suero.

Ponlo en un colador, coloca un peso encima y guárdalo 48 horas en la nevera.

Una vez pasadas las 48 horas, tendrás una especie de requesón que podrás moldear sin problema con las manos.

Pasado ese tiempo, machaca pistachos y tomates secos y mézclalos con romero. Reserva.

Forma bolitas y con el queso y rebózalas en el za’atar que has preparado.

Introduce las bolas en un tarro con aceite de oliva virgen extra y puedes comerlas al día siguiente. En el bote te durarán semanas.