Generalmente, solemos relacionar la pizza con la comida rápida o ultra procesada, cuyo valor nutricional es a menudo escaso y con predominio de harinas refinadas y grasas saturadas. ¿Y si hubiese una alternativa saludable, elaborada con ingredientes naturales y con un aporte nutricional realmente buenos?
Esta receta está elaborada a partir de garbanzos, una de las mejores fuentes de proteína vegetal y fibra, que al mismo tiempo, aportan hidratos de carbono, minerales y vitaminas.
| Región: Europa Servicios: 2 Dificultad: Baja Tiempo: 20 min. |
Ingredientes
Para la masa
- 100 g de harina de garbanzos
- 100 g de agua
- 1 pizca de sal
Toppings
- 80 g salsa casera de tomate
- 60 g mozzarella
- rúcula o espinacas
- cebolla
- queso curado
- queso azul
- champiñones laminados
- arándanos
Preparación
Mezcla todos los ingredientes de la masa con ayuda de unas varillas hasta obtener una mezcla espesa.
Impregna AOVE en papel de horno para evitar que la masa se pegue, espárcela por encima y dale forma.
Hornea sobre una fuente de horno 5’ a 200ºC.
Ahora, pasa la base a una rejilla de horno y añade los toppings, comenzando por el tomate, encima la mozzarella y luego el resto de ingredientes.
Hornea otros 10-15′ a 200ºC hasta que veas que los bordes de la pizza están dorados.


